Últimamente parece que todo el mundo anda revuelto.

Por un lado hay asegurados que piensan que a las compañías de seguros hay que engañarlas y meten en los siniestros cosas que no tienen nada que ver y luego se enfadan y amenazan cuando se les dice que no tienen razón.

Luego están los que exigen tantos descuentos a sus compañías y las Compañías que ofrecen tantos descuentos que entre unos y otros al final cuando hay un siniestro se le paga nada y menos al asegurado (acabo de ver un siniestro en un chalet de 462m2 que no tendrá menos de 72.000,00 € en mobiliario y que han contratado un capital de 7.000,00 € ¿imagináis la indemnización que le corresponde?, sí, un 9,72% de los daños).

Por otro lado tenemos algunas compañías algo más estrictas de lo necesario que excluyen algunos siniestros sin base suficiente y peritos que se creen que tienen que defender a la compañía más allá de lo razonable y excluyen siniestros también sin base.

Administradores de fincas que parece que sean los propietarios de la comunidad y de la compañía de seguros y se niegan a dar parte y a hacerse cargo de los siniestros con lo que al final acabamos en juicios perfectamente evitables e innecesarios.

Y ahora también tenemos a agentes que se pasan de su labor de asesoramiento y llegan a cometer delitos (viene a cuento de un agente al que han detenido en Valencia por "asesorar" a sus clientes para que mintiesen en la denuncia policial y así pasar de un hurto a un robo y que les paguen más).

Como sigamos así vamos por mal camino. Lo de la confianza vale para todos los sectores, no solo para las finanzas.