27 de Diciembre, 2012, 20:08: SeguroquesiGeneral

Salgo de su piso arrastrándome (no tengo ninguna gana de irme) y vuelvo al mío.

¡Arghh, otra vez no! Ahora me he quedado ciega. Ya hay luz en mi piso, pero veo a dos enfermeros intentando levantar a Paco del suelo. Se le ha resbalado el pantalón del pijama y se le ve el comienzo del… ¡NO PUEDO NI PENSARLO!

- Señora - me dice uno de los enfermeros - ¿Dónde quiere que le llevemos?

- ¡Y a mí qué me cuenta! Es el vecino de abajo, pregúntele a él

El enfermero me mira mal y por fin salen de mi casa.

A los cinco minutos llega Dave, vestido con jersey de cuello vuelto, pantalón de pana y mocasines. Pero ¿cómo podrá ir hecho un pincel a las tres de la mañana y con el follón que tenemos? Y yo todavía con el camisón, las zapatillas de conejito y la bata.

- Hola, perdona, te llamabas Ana ¿verdad?

¡Se acuerda de mi nombre!

- Sí

- Oye, perdona por esto, el que me vendió la casa me dijo que había cambiado las tuberías hace cuatro años

- ¿Antonio? Pero si no se cambió ni de calcetines en los cuatro años que estuvo aquí

- Pues estupendo. ¿Has mirado si ha dejado de caer agua?

- No me ha dado tiempo, vamos a ver

Vale, no era la situación ideal pero me estaba llevando a Dave a mi habitación, al menos para un par de sueños después me iba a dar.

- Pues no, no ha dejado de caer. Era mucho pedir, claro.

- Entonces la hemos fastidiado porque si no es mío y a mí no me moja tiene que ser de la comunidad

Se me cayó el alma a los pies. Hacía quince días habíamos echado al administrador por quedarse con el dinero de la comunidad y parte de ese dinero era el que tendría que haber pagado el seguro de la comunidad, que nos habían anulado y que todavía no habíamos vuelto a contratar.

21 de Diciembre, 2012, 21:11: SeguroquesiGeneral

Subo las escaleras dejando charquitos de agua con mis zapatillas de conejito rosa empapadas y llamo a la puerta del quinto.

Se abre la puerta, la luz de dentro a oscuras, le digo:

- Perdone, es que vivo abajo y me está diluviando desde el techo y ya ha llegado al tercero y…

Se enciende la luz. ¡NO! Es el buenorro de la agencia de seguros de abajo, no lleva más que la parte de abajo del pijama y yo el camisón mini de conejitos rosa con las zapatillas a juego y la bata de mi madre años sesenta. OFF. Me desconecto y empiezo a decir tonterías.

[Hace dos semanas entré a su oficina a preguntar por un seguro. Llevaba viéndole un mes a través del escaparate, siempre todo trajeado, con barbita de tres días y esa sonrisa… ¡Ay mi madre!

Mira que no puedo siquiera cambiar el seguro, porque es de la hipoteca y todo eso, pero quería verle más de cerca y estuve cera de dos horas mareándole para al final decirle que no podía cambiarme. El me explicó que sí podía, pero al final me dio miedo.

- ¿Cómo sabes tanto de seguros?¿Qué hay que estudiar para esto? - Le pregunté allí en la oficina

- Bueno, yo soy Ingeniero Agrónomo - me dijo - acabé en esto casi por casualidad, mira, aunque no te cambies te dejo una tarjeta y si tienes cualquier problema me llamas.

Miré la tarjeta. Dave ponía. El apellido ni lo miré. Y ahora estaba delante de mí.]

- Bssss, fggssss, braa

- Perdona ¿cómo dices? Es que estoy medio dormido y no te he entendido nada

- Estoo, que nos está cayendo agua a los vecinos que estamos debajo de ti

- ¡Ay, mierda! ¿A que el ruidito ese no va a ser el vecino de arriba duchándose?

Y sale corriendo hacia dentro. Paso. Decoración africana, bastante minimalista, sobre todo hay libros por todas partes y una PSIII delante de la tele. ¡Bien, está soltero!

- Perdona, pero no encuentro la llave de paso ¿Sabes dónde está?

- Sí, la tienes en el armario escobero de la terraza, abajo a la derecha

- Ya está cerrada. Mira a ver si ha dejado de caerte agua. Yo me pongo algo y ahora bajo.

17 de Diciembre, 2012, 20:57: SeguroquesiGeneral

Dios, no, ¡qué repelús!, es el vecino de abajo, 150kg en canal, con camiseta blanca (bueno cuando la compró debía serlo) de tirantes y una colilla de puro rechupada en un lado de la boca.

- ¡Oye bonita, que me estás empapando la casa!

- Mira Paco, yo no soy, viene de arriba, deben ser los nuevos

- Claro y voy yo y me lo creo, aparta

Y de un empujón entró a la casa.

- Enciende las luces que no veo

[Chof] [PATAPOM]

- ¡Cago en el demonio colorao!¡NIÑAA, llama una ambulancia, que me he roto el culo! Te voy a meter una denuncia que te vas a enterar

¡Anda, si tengo una linterna en la entrada!. La cojo y me acerco al cuarto. Indescriptible. El Paco está caído de culo y se ha agarrado a mi edredón para levantarse y claro, se ha vuelto a caer enredándose en el edredón y parece un león marino mareao bocarriba.

- A ti te voy a denunciar yo, que encima me estás destrozando el edredón. Mira - apunto la linterna al techo - ¿ves como viene de arriba?

Cojo el teléfono y llamo al 112. Después de 23 minutos de explicaciones me dicen que me mandan una ambulancia.

- Paco, que ahora viene una ambulancia, voy a subir a ver qué demonios pasa arriba

Por si llegan los de la ambulancia dejo la puerta de casa abierta rezando porque la visión del Paco sea suficiente para hacer que salga huyendo el ladrón más pintado.

Los gritos de Paco me acompañan mientras salgo. No entiendo cómo no está toda la comunidad en la escalera cotilleando.

14 de Diciembre, 2012, 20:27: SeguroquesiGeneral

Ana está derrotada. Después de un día infernal de final de unas vacaciones infernales en las que su novio acabó liándose con la estreñida de su ex novia - Yo tengo una agencia de seguros, si quieres que te haga uno para cubrirte las roturas de corazón me lo dices  (si será guarra) - llegó a casa con toda la ropa oliendo a la humedad de los armarios de la maldita casa que habían cogido para veranear.

Después de rebuscar un rato entre la ropa y decidir que no podía ponerse nada que tuviera semejante olor tuvo que ponerse el minicamisón que le regalaron sus amigas en su último cumpleaños: mini y además de conejitos rosa. Menos mal que nadie iba a verla.

Así que una vez encontrado algo que ponerse apagó todas las luces, cerró las persianas y se metió en la cama a dormir por lo menos dieciocho horas.

[Plic]

Algo la despertó, como esa sensación que tienes a veces de que pasa algo y no sabes lo que es.

[Plic]

¡Qué sensación ni qué narices! Acababa de caerle una gota en la nariz. Se bajó de la cama.

[Splotch]

Estupendo, los dos pies nadando. Se acercó hasta la puerta y encendió la luz. El espectáculo era maravilloso, una lluvia cayendo desde su techo, el suelo inundado, las maletas flotando y el colchón empezando a mojarse.

- Cagoen…, seguro que los nuevos que se mudaban el fin de semana se han dejado la bañera abierta

[Plom, plom, plom]

- Y ahora llaman a la puerta, a ver si encuentro la bata

[PLOM, PLOM, PLOM]

-  ¡Ya va, qué prisas! Y la bata empapada, tendré que coger la que tiene aquí mi madre de los años sesenta, si es que ya no puede pasar nada más

[CHAS]

- La luz, no si tenía que ser

[PLOM, PLOM]

- ¡QUE YA VOY, CARAJO!

¿Dónde estarán las zapatillas? ¡No! En la maleta que está flotando vaya usted a saber por dónde. Vaalee. Cojo las zapatillas de conejitos a juego con el camisón.

Continuará...