Subo las escaleras dejando charquitos de agua con mis zapatillas de conejito rosa empapadas y llamo a la puerta del quinto.

Se abre la puerta, la luz de dentro a oscuras, le digo:

- Perdone, es que vivo abajo y me está diluviando desde el techo y ya ha llegado al tercero y…

Se enciende la luz. ¡NO! Es el buenorro de la agencia de seguros de abajo, no lleva más que la parte de abajo del pijama y yo el camisón mini de conejitos rosa con las zapatillas a juego y la bata de mi madre años sesenta. OFF. Me desconecto y empiezo a decir tonterías.

[Hace dos semanas entré a su oficina a preguntar por un seguro. Llevaba viéndole un mes a través del escaparate, siempre todo trajeado, con barbita de tres días y esa sonrisa… ¡Ay mi madre!

Mira que no puedo siquiera cambiar el seguro, porque es de la hipoteca y todo eso, pero quería verle más de cerca y estuve cera de dos horas mareándole para al final decirle que no podía cambiarme. El me explicó que sí podía, pero al final me dio miedo.

- ¿Cómo sabes tanto de seguros?¿Qué hay que estudiar para esto? - Le pregunté allí en la oficina

- Bueno, yo soy Ingeniero Agrónomo - me dijo - acabé en esto casi por casualidad, mira, aunque no te cambies te dejo una tarjeta y si tienes cualquier problema me llamas.

Miré la tarjeta. Dave ponía. El apellido ni lo miré. Y ahora estaba delante de mí.]

- Bssss, fggssss, braa

- Perdona ¿cómo dices? Es que estoy medio dormido y no te he entendido nada

- Estoo, que nos está cayendo agua a los vecinos que estamos debajo de ti

- ¡Ay, mierda! ¿A que el ruidito ese no va a ser el vecino de arriba duchándose?

Y sale corriendo hacia dentro. Paso. Decoración africana, bastante minimalista, sobre todo hay libros por todas partes y una PSIII delante de la tele. ¡Bien, está soltero!

- Perdona, pero no encuentro la llave de paso ¿Sabes dónde está?

- Sí, la tienes en el armario escobero de la terraza, abajo a la derecha

- Ya está cerrada. Mira a ver si ha dejado de caerte agua. Yo me pongo algo y ahora bajo.