Otra vez en el salón de casa de Antonio, pero ahora es peor, porque esta vez sí está Ángela, que no deja meter baza a nadie y menos ahora que tiene un agujero en su salón que deja ver la tubería medio podrida que se ha roto varios pisos más arriba. Al menos se ha callado mientras Dave iba explicando lo que se ha hecho hasta ahora.

- Eso sí, el perito ha dicho que aunque no hayan contestado de la compañía para evitar más daños hay que hacer el arreglo de la tubería

- CLARO (es Ángela) LOS PERITOS ESOS SIEMPRE TIRANDO PARA LA COMPAÑIA, SON TODOS UNOS CHORIZOS

- Ángela, que las cosas ya no son como antes, los peritos ya no son de las compañías, son todos autónomos, y además a éste lo hemos contratado nosotros

- PERO ES IGUAL, COMO CUANDO HAY UN PROBLEMA CON LOS MÉDICOS, SON UNOS CORPORATIVISTAS

- Bueno, vale (Antonio), lo que hay que decidir es qué hacemos con la tubería

- ¡Qué tubería en mal estado ni qué leches! (este es Paco, ya casi recuperado de su percance). Aquí todos quieren sacar tajada, la tubería está perfecta

Y se levanta de la silla y se pone a darle coces a la tubería

- ¡Paco! ¿Tú estás loco? Que si se rompe la tubería porque le das golpes no nos lo va a pagar nadie

- ¡Pero qué romperse ni qué!

[CLANG] Seis pisos más abajo una rata se ve atacada por un trozo de tubería que se suelta y le da en la cabeza. Sale pegando chillidos. Se para, ve el percal, le chilla a otras cuatro ratas que están por allí y salen huyendo por lo que queda de la arqueta del saneamiento, que es un agujero que comunica directamente con las alcantarillas. Lo de la arqueta es otra reparación que teóricamente hizo el administrador, que pagaron los vecinos pero que como nadie bajó a verla al final se quedó sin hacer y el dinero desaparecido. La tubería cae junto a un pilar y con la presión empieza a lavarse el terreno alrededor de la zapata del edificio dejando un bonito agujero que cada vez es más grande. Por supuesto, nadie se da cuenta porque el agua y la tierra se van por el agujero de la arqueta hacia las alcantarillas.

- Paco, quédate quietecito (Antonio) que esto es serio, vamos a tener que hacer una derrama para arreglar la tubería

- YA ESTAMOS (Ángela). CLARO COMO YO TRAIGO MÁS DINERO A CASA QUE EL SEÑORITO NO LE IMPORTA GASTÁRSELO EN LO QUE SEA

- Ángela, cállate de una vez, que al final vamos a tener un problema más serio

- Sí, ¿cómo qué? (Paco) ¿Se nos va a caer la casa si no arreglamos la tubería? ¡Vaya estupideces decís!

Al final ganó arreglar la tubería por diez a cuatro, pero con el compromiso de traer tres presupuestos y coger el más barato, ni calidad ni tonterías por el estilo.